Savate o Boxeo Francés - Solo Artes Marciales

Savate o Boxeo Francés

El savate es un deporte de contacto francés, denominado también kick boxing francés o boxe franÇaise, en el que, durante los combates, se utilizan tanto los puños como las figuras realizadas con las piernas.

Su origen se remonta al periodo post napoleónico y es la única de las artes marciales nacidas en Europa que tiene consideración tanto de deporte como de forma de combate. Si bien no es posible precisar el lugar de origen exacto sí que parece ser que el savate tiene una doble cuna y además referida en ambos casos a un complemento de los pies, los zapatos: por una parte, de los marineros de Marsella que practicaban ciertos estiramientos y patadas para mantener la forma antes de reemprender las travesías a través del océano y que se vieron influenciados por las artes marciales asiáticas que conocieron en sus viajes a Tailandia o China; los marineros denominaron a este estilo de patadas Chausson, haciendo referencia al tipo de zapatilla que vestían mientras realizaban estos ejercicios.

Por otro lado el savate tomó forma a raíz (posiblemente influenciados por estos marineros) de un particular castigo de los soldados franceses a sus prisioneros, consistente en inmovilizarlos agarrados por unos soldados mientras otro le pateaba fuertemente su "retaguardia". Este castigo se llamó savate, que traducido literalmente significa "viejo zapato", aunque en la práctica se refiere más a "golpes con la bota".

Sea como fuere, en las peleas en las calles francesas se comenzó a usar más las patadas que los puños, y así creció popularmente el arte del savate. De estos peleadores callejeros, el joven Michael Casseuse, observó las técnicas usadas y las esquematizó, realizando una especie de guía a la buena práctica del savate (publicada en el año 1842), dando lugar a un sistema de combate refinado que incluía en sus técnicas de combate patadas frontales, circulares y laterales a las rodillas, empeine y espinillas del contrincante, además de golpes en el talón de la mano que se utilizaban para golpear el rostro, nariz y ojos principalmente.

El pequeño dossier de Casseuse llamó la atención de la sociedad parisina y al joven comenzaron a llamarle como instructor de defensa personal un gran número de personas, muchas de ellas pertenecientes a la nobleza parisina; su fama fue aumentando, tanto que hubo peleadores callejeros expertos en Chausson que cruzaron Francia para conocerle y combatir contra él. Lejos de amedentrarse, Michel Causseuse aprendió de ellos, llegando a incorporar en el Savate patadas a nivel medio y alto, además de las bajas usadas por los peleadores.

Uno de los alumnos más destacados de Casseuse, llamado Charles Lecour, viajó a Londres con el objetivo de aprender el boxeo de la mano de los maestros más renombrados de Gran Bretaña; del aprendizaje obtenido en ese viaje, Lecour sintetizó el boxeo inglés y el Savate aprendido de Casseuse, dando lugar al boxeo francés. De nuevo la noble sociedad francesa se rindió a este arte marcial, dotando de la adecuada fama a Lecour.

A partir de este momento la enseñanza del Savate se amplió y se abrieron varias escuelas al público, con el objetivo, además de la enseñanza en sí, de poder organizar campeonatos de combate. Es en 1850 cuando surge la figura del primer campeón de Savate, Louis Vignezon (llamado popularmente como el hombre cañón ya que subía al ring cañón al hombro, esperando insuflar miedo a sus contrincantes). Uno de los más célebres combates que encumbraron a Vignezon fue el que tuvo contra el luchador "Arpin el terrible", al que derribó con solo cuatro patadas.

Otra figura importante del savate fue un pupilo de Vignezon, Joseph Charlemont, quien, en el año 1862 realizó una gira por toda Europa combatiendo contra todos los peleadores que se prestaban, saliendo invicto de todos los combates. Finalizada la gira, de la que aprendió las técnicas de la esgrima occidental y los desplazamientos, añadió sus nuevos conocimientos al savate, mejorando las técnicas de las patadas y los golpes dados con los puños.

Sus modificaciones y mejoras le han valido que aún hoy Charlemont sea considerado el mejor savateur de todos los tiempos:

- Introdujo la misma postura de guardia usada en la esgrima moderna.

- Modificó la forma de dar puñetazos, con un desplazamiento amplio hacia delante y con uppercut, golpes rectos y giros.

- Basó la técnica de dar patadas en la velocidad y la precisión en lugar de en la fuerza, con un original movimiento de contraequilibrio con los brazos, donde la pierna se elevaba directa desde el suelo hacia el contrincante.

- Introdujo el concepto de las 4 distancias: la primera, derivada de la esgrima, para el palo, ya que la espada estaba prohibida por ley. La segunda distancia se refería a las técnicas de distancia larga (técnicas de pateo) , la tercera a la distancia media (técnicas de mano) y la cuarta distancia referida a las técnicas de lucha.

Gracias a Charlemont y los adeptos a este deporte y arte marcial, los savateurs se encargaron de difundir el savate por todo el mundo hasta el día de hoy, que se practica con técnicas del boxeo actual: ya no aparece la técnica del contraequilibrio, pero aún se practican las técnicas a mano abierto y golpes de nudillo combinadas con técnicas de armas (el palo).

Para la práctica del Savate existe un equipamiento basico: camiseta, pantalón ajustado de nylon o tejido similar, zapatillas de deporte y guantes de boxeo, usualmente de 16 onzas. 

 




Angel del Soto
Angel del Soto

Autor



Dejar un comentario

Los comentarios se aprobarán antes de mostrarse.